Crónica de Alcaudete: ARRANCANDO EN FRÍO
Amenazó la lluvia con cambiar el destino, pero la temporada emprendía viaje esa tarde y nada podría con la ilusión de un torero. Manuel creía en su pronóstico: a las cuatro y media haría el primer paseíllo de la temporada. Puro -como el blanco de su traje de luces-, se presentó en su tierra, amén de trenzar dos recuerdos con dos toros. Dos historias que escribir en el ruedo. Al tiempo que el aire estrenaba su capote recién tendido, el colorao salía por chiqueros. Dos largas de rodillas al recibo y una serie de verónicas, dejaron ver que el de Osborne era novillo noble, pero manso. La lidia miró por él desde la leve señal en varas, hasta el último par de banderillas. Las ganas de Manuel eran las de un niño el Día de Reyes antes de abrir los regalos. Muletazos por derecho, el alivio del de pecho, otra tanda enganchándolo largo… Todos los regalos los estaba abriendo al mismo tiempo y, no supo que el viaje iba a más de cien, hasta que el burlaco descubrió su lazo, pantorrilla arriba. Manuel, sin embargo, no dejó que abriese aquél presente y volvió a someterlo por naturales. Crecido tras el percance, toma aire y lo lleva a media altura por derechazos, cruzándose de pitón a pitón. El novillo quiere, pero no puede. “El Sombrerero” prueba con una serie de rodillas pero el toro se sabe vencido. Herrón mostró fijeza, pero sin agobios y Manuel supo darle sitio. La montera bocarriba desembocó en un epílogo de pinchazos y descabellos que dejaron a Herrón sin desorejar.
La muerte del 4º la brindaba Manuel al ganadero en la barrera. Mejor muerte, sí. Sin pinchazos. Pero más bronca faena, y eso que Freñoso empezó metiendo bien la cara tras los trastos. Manuel lo citó de lejos ligando en redondo por derechazos. Se cruza… Mas al novillo le cuesta arrancarse y presenta su carta de dimisión. El alcalaíno no se la acepta y aún le saca un par de series. Se agobia Freñoso y avisa. Tiene medido al torero. Éste lo intenta ahora con un circular por la espalda que resulta traicionero. El novillo al segundo pase lo desarma. No hay más faena y, tras el trincherazo, “El Sombrerero” se va por la espada. El sol está con él en la plaza y llegan las orejas. Manuel se estrena por la puerta grande. Y ésta, sólo es la primera…
Nota de prensa de Manuel Ocaña “el Sombrero”
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